¿Quieres bajar de peso? Adelgaza sin darte cuenta

Bienestar Destacada

Por Guadalupe Camacho

Perder peso es uno de los objetivos más comunes de Nuevo Año

Siete de cada diez mexicanos padece obesidad

 

¡No! No hagas dietas extenuantes, tampoco peses tu comida ni dejes de comer para bajar de peso, lo más importante es que estés convencido de que tu peso corporal actual no es el ideal.

Además, recuerda que la obesidad es un factor de riesgo para padecer en el futuro diabetes, algunos tipos de cáncer (como el de colon o de mama), así como problemas del corazón, arterias y de las articulaciones.

Ante ello, la Escuela de Medicina de Harvard te hace las siguientes recomendaciones a fin de ir perdiendo peso de forma progresiva, sin estrés y sin rebote.

Ten en mente cuántos kilogramos tienes de más y hasta dónde deseas bajar de peso. Es decir, haz una meta realista y no una meta salvaje que te descompones o te haga enfermar. Lo ideal es pesarte e ir bajando un kilo cada mes.

 

-Incrementa tu ingesta de agua natural. Para ello, al despertar toma un vaso con agua, antes de los alimentos toma otro vaso y una hora antes de irte a dormir toma el siguiente vaso.

El agua que ingieres que sea fría (le puedes poner un par de hielos), pues tu cuerpo gasta calorías en “calentar” ese líquido a 32 grados, en promedio, que es la temperatura a la que sale tu orina.

Camina 30 minutos diarios, comienza 10 por la mañana, 10 por la tarde y otros 10 por la noche, ve aumentando minuto a minuto hasta que camines entre 60 a 90 minutos diarios.

Sírvete la mitad de tu sopa, guisado y el doble de ensalada. Es decir si comías dos albóndigas come solo una, si disfrutabas un plato de sopa, ahora sírvete la mitad. Y sí comías media en salada, que ahora sea el plato completo.

Prefiere las ensaladas verdes y crudas como espinacas, lechuga, brócoli, calabazas y apios. Cómelas en tus tres alimentos fuertes, así como en las colaciones.

-Hierve los alimentos en lugar de freírlos. Por ejemplo, come dos huevos duros en lugar de unos estrellados, que las tortillas de los chilaquiles sean horneadas y no fritas.

Saca del refrigerador y de tu alacena las salsas como catsup, inglesa, de soya, mayonesa, mostaza y aderezos para ensaladas. Pues son cero nutritivas y te incrementan el peso corporal.

Come carnes magras (sin pellejos ni grasa) y prefiere los pescados, el pollo y el pavo.

Duerme las horas recomendadas para tu edad, pues tener el sueño cortado, insomnio o ronquidos genera que no descanses correctamente y subas de peso.

Come despacio y con atención, disfruta caba bocado que te llevas a la boca y no te atragantes, sino que mastica lo más pausado que puedas.

Evita ir al supermercado con el estómago vacío o con hambre, pues comprarás productos que se te antojan en ese momento, pero que en realidad no son sanos.

Prefiere siempre comer en casa y prepara tus alimentos diariamente. Evita la comida rápida o muy procesada.

Cambia tu actitud y comportamiento y los pequeños pasos que des hoy marcarán una diferencia en su salud mañana.

 

No a las dietas mágicas y milagrosas

Los expertos en nutrición recomiendan que aquellos que deseen bajar de peso nunca busquen acercarse a las dietas milagro, a la charlatanería ni a los remedios caseros que prometen bajar de peso sin el menor esfuerzo.

Bajar de peso no es sencillo, se requiere de enfoque, disciplina y honestidad. Por ello, lo ideal es acercarte con un nutriólogo certificado que te haga un plan alimenticio adecuado a tu edad, género, actividades cotidianas y tiempo para ejercitarte.

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