Zapateado surge del corazón de bailarines de Atizapán para valorar a nuestro México

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Por José G. Viurquis | Nuestra Zona 

Ritmos que llevan el movimiento del cuerpo, sonidos acompañados por el zapateado, indumentaria que muestra la historia y el esfuerzo que acompaña al sentimiento por esta tierra de la que surgen grandes hombres y mujeres que sobresalen a pesar de las vicisitudes, eso y mucho más es la danza mexicana, que motiva a todo el público.


Sin esfuerzo salen los aplausos para los niños, jóvenes y adultos de la Compañía de Danza Infantil y Juvenil de Atizapán, que dejan todo este mensaje en el escenario, que no es el templete y las imágenes atrás de los movimientos, sino lo que van recreando en nuestra mente, esas eternas iglesias del centro de Puebla colmadas de ángeles, esas campiñas de café, de milpas y palmeras que emanan mieles que degustamos en cada bocado.


La Compañía de Danza Infantil y Juvenil de Atizapán de Zaragoza cumple 18 años de estar recordándonos con movimientos magistrales, a ritmo de violines serranos, de guitarrones y acordeón, lo que han sido nuestras guerras; sus atuendos recrean los estratos sociales de nuestra historia y los pasos, lo mismo la burla, que la fineza de nuestras comunidades en el tiempo.


Esos 70 bailarines, algunos desde los 7 años y otros que llegan hasta los 28 de andar por todo el país y algunas partes del mundo mostrando la destreza, la inteligencia y el corazón de los mexiquenses en danzas como De Migueles, donde el bien triunfa sobre el mal, o el vuelo y trabajo del pájaro en El Querreque y la belleza de los bosques y costas de Guerrero.
Pero también resaltan el valor de la mujer en Bordadores, que muestran hermosos tejidos, y revelan la igualdad que prevalece en nuestra sociedad. Otros bailes dan valor a todos nuestros elementos con el mismo peso como en Danza de Negros, que nos deslumbran con la impresionante elegancia de sus trajes.
La directora de la Compañía, María Antonieta Urquidi no deja de agradecer el apoyo del gobierno municipal, porque han encontrado en la maestra Ruth Olvera una gran persona que valora e impulsa estos valores que promueve la Compañía de Danza.
Menciona que han participado en la mayoría de los festivales de Cultura de Atizapán, como el de ahora, que fue de gran nivel en todas las artes, pero también han acudido a otros municipios y estados del país, sin dejar las presentaciones en escenarios de Latinoamérica, donde es muy apreciada la cultura mexicana.
Y cuando vemos a niños de siete años, dominando los pasos de “La Campechanita”, María Antonieta nos comenta que la danza aporta muchos elementos en la formación de todas las personas.

“Dentro de la compañía tenemos chicos que han empezado muy pequeñitos y ahora son abogados, doctores, pedagogos, actuarios, enfermeros, psicólogos, es toda una formación integral para ellos”, y hay quienes también andan por todo el mundo con el Ballet de Amalia Hernández, señala orgullosa la maestra Urquidi.

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