Búho, concepto del vestir original

Búho, creatividad en el vestir; historia, dedicación y amor: Eduardo Basurto Reiset

Historia de Éxito Portada

Por Patricia Andrade Barajas

La creatividad, el buen gusto, el atreverse a combinar telas, texturas, colores, bordados, lentejuelas, chaquira, hace la diferencia en los diseños que contienen historia, porque muchos de los materiales son reciclados, prendas que portaron hace muchos años, pero que con rediseño artesanal vuelven a tomar forma en vestidos, faldas, chamarras o blusas únicas, señala  Eduardo Basurto Reiset, director y creativo de Todos Somos Búho, quien define su marca como moda vintage renovada («revamp»), para ofrecer algo diferente y especial.

 

En una muy agradable charla con Eduardo Basurto y su equipo de trabajo, encabezado por María de los Ángeles Reiset, quien además de socia, creativa, cose cada prenda. Es la mujer más importante de su vida, ella es amiga, confidente, cómplice y lo mejor de todo, mamá. Entre ellos existe una gran conexión, una maravillosa relación en la que pueden hablar de lo que les gusta o disgusta y siempre llegan a un acuerdo, tanto en lo personal como lo profesional, porque son muy similares en gustos e ideas. Su mamá su gran aliada siempre lo impulsó a concretar sus planes.

María de los Ángeles, de 76 años de edad, vanguardista estudió dos carreras Contaduría y hace poco concluyó Psicología. Para ella el tiempo se debe aprovechar en aprender nuevas cosas y nutrirse de los conocimientos, pero también de sus compañeros que bien pudieran ser sus nietos, pero aprenden de ellos y a la inversa.

Eduardo Basurto es un hombre de una sonrisa franca, que disfruta todo lo que hace, es sincero, pero también se describe como exigente y muy perfeccionista. Él busca, en lo que hace, que todo quede muy bien. Estudió Diseño Gráfico, trabajó muchos años en un importante periódico, pero siempre tuvo la inquietud de hacer su propia empresa, aunque en el fondo se sentía inseguro.

«Desde que nací viví entre telas, porque mi abuela Engracia, mi madre y mis tías cosían, por ello para mi era muy familiar los lienzos e hilos. Mi abuela  siempre cosia la ropa de sus hijas, le gustaba el dieseño, todo era empiríco, siempre tuvo éxito con lo que hacía», rememora.

 

María de los Ángeles nos relata, con gran emoción en sus ojos, que ella se sentaba frente a su madre. La escena era que doña Engracia se concentraba en la máquina y en la tela, pero siempre escuchaba las canciones de Pedro Infante, esto era ante de los años sesentas, cuando para sus hermanas y ella cada fiesta era obligado llevar vestido nuevo, por ello que su madre les dijo que ya era momento que empezarán hacer su ropa a su gusto.

Fue así que María de los Ángeles inventaba diseños que les encantaba a sus amigas, pero ella siempre hacía su ropa para uso personal, rara vez la comercializó. Pero disfrutaba mucho su propio estilo de ropa, porque incluso compraba blusas o vestidos y ella los modificaba a su gusto. Lo que la motivaba mucho era recibir halagos por sus prendas que lucía y que eran de su creación. Así que sus vestidos o blusas eran muy diferentes a los de todas sus amigas. Eso le encantaba.

Eduardo Basurto destaca que por eso le gusta tanto la ropa, las telas, hacer creaciones y combinar telas nuevas y combinarlas con lienzos que ya fueron usados en otras vestidos blusas o pantalones, él les da otra oportunidad, para que sigan vigentes.

Nos comenta  que en una etapa de su vida tuvo una catarsis y regresó a vivir a la casa de su madre en San Mateo en Naucalpan. No se encontraba muy bien emocionalmente, así que un día, para pasar el rato hizo una camisa muy exótica. Pensó «me van a chiflar o se van a burlar mis amistades de mi diseño tan loco, pero la sorpresa fue que a todos les encantó».

Señala que le comentó a su mamá lo que le pasó y ella le dijo yo te ayudo a realizar otras prendas. Fue así que intervinieron una chamarra y el resultado tuvo gran éxito, al grado que «un amigo me insistió mucho en que se la vendiera, yo le puse un precio alto, y el fue a sacar dinero para que se la vendiera, pero no lo hice».

Así que nuevamente lo platique con mi mamá y me dijo -Hay que hacer más prendas con la ropa que tienes…

Corbatas, pantalones, camisas, bueno hasta con un tapete de gobelino, en fin fue la locura que formó una colección de 30 piezas, pero la pregunta era y ¿en dónde las vamos a vender?.

Una amiga me habló y me preguntó ¿qué estaba haciendo? Porque subí las prendas a mi Instagram y le comenté lo de la colección. Me dijo que le llevara la ropa a su casa, y eligió una camisa para usarla en la Fashion Fest. Al día siguiente me llamó para decirme que les encantó, pero que tenía que hacer ropa para mujer, porque la hecha era pensada en hombre o unisex.

Así que nos pusimos una vez más a trabajar.  Mi amiga me habló de esa camisa que se puso como vestido. Fue la primera que confió en mi y me dijo que me inspirara en una mujer, y elegí a una amiga que se vestía muy cool.

Saqué toda la ropa que ya no usaba. Cambiaron las mangas, hicieron cortes a todo. Yo le decía a mi mamá como era lo que quería. Al regresar a casa ella ya había hecho lo que le había pedido.

Maria de los Angeles siempre fue una persona muy madura, por lo que su relación como madre e hijo y socios siempre ha aido muy buena, porque han tenido confianza en platicar en lo que les gusta y disgusta, ha sido parte de su maravillosa relación y disfrutan tanto de ser madre e hijo, pero  coincidencia con  la ropa ha enrequicido su relación y la ha hecho más ligera, enriquecedora y  creativa. Parte de las clientas de Todos Somos Búho ya son sus amigas también de ella.

Eduardo Basurto señala que cada miércoles es una cita primero con su madre, esas reuniones son maravillosas porque disfrutan de un desayuno, platican ríen y comparten lo que les sucedio en la semana, lo que resulta un gozo disfrutar al hijo. Pero una vez que se termina ese momento pasan al trabajo, intercambian lo que se ha hecho o se vaa realizar, Eduardo checa con minuciosidad cada prenda, por lo general le gusta, pero si algo no le agrada  pide que se cambie y se hace porque sabe bien como va lucir mejor cada prenda.

«Tenemos  compromiso en cumplir con el trabajo, sin yo darme cuenta  siempre me inspiró en mi mamá de joven,  es así como mis colecciones del 2025 fue contry vaquera, pues me  acuerdo cuando ibamos a lienzo charro en Santana Jilotzingo, cuando mi mamá lucía ropa con estoperoles de estrella, por eso lo quiero hacer como ella se vestía» señala Eduardo.

Eduardo Basurto reconoce que sin el apoyo de su madre no había logrado su sueño de hacer una marca con sus diseños. Para él ha sido un reto cumplido porque además se disfrutar hacer cada diseño ganan dinero. Enfatiza que Búho le ha dado grandes satisfaçiones, como ver que les encantan sus creaciones y que lucen con gran gallardía y elegancia sus clientas.

Tagged