Ottobock y Fundación Cáncer Warriors unen esfuerzos para visibilizar el impacto del cáncer óseo

Destacada Salud
  • Tras la amputación de los huesos afectados es clave la rehabilitación integral, debido a que el tratamiento no termina luego de la cirugía.
  • Ottobock tiene una alianza con Fundación Cáncer Warriors desde 2021 para donación de componentes protésicos y sillas de ruedas de pacientes del Instituto Nacional de Pediatría

En México, cada año se registran más de 195 mil nuevos casos de cáncer,1 una cifra que refleja la magnitud del reto que enfrentan pacientes, familias y el sistema de salud. Dentro de este panorama, los tumores óseos, aunque menos frecuentes, representan uno de los diagnósticos más complejos por su impacto directo en la movilidad y la calidad de vida de quienes los padecen, especialmente cuando el tratamiento incluye amputaciones como medida para salvar la vida.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tan solo en niñas, niños y adolescentes se han atendido más de 140 casos de tumores óseos de 2022 a 2023,2 lo que subraya la necesidad de un abordaje integral que no termine con la cirugía, sino que incluya rehabilitación física, acompañamiento emocional y acceso a tecnologías que permitan recuperar la autonomía.

En este contexto, Ottobock y la Fundación Cáncer Warriors tienen una alianza que inició en el año 2021 y que consiste en tres ejes colaborativos:

  1. Donación de componentes protésicos para niños y niñas que tienen diagnóstico de cáncer de hueso y que se atienden en el Instituto Nacional de Pediatría.
  2. Participación en fechas conmemorativas como Día del Niño y Navidad, donde Ottobock regala juguetes para los niños que forman parte de Cáncer Warriors.
  3. Donación de Sillas de ruedas de Ottobock para niños con necesidades especiales de movilidad que se atienden en el Instituto Nacional de Rehabilitación y que hasta el momento son más de 20 sillas.

De esta manera Ottobock y Cáncer Warriors buscan visibilizar el cáncer óseo y acompañar a las personas que, como parte de su tratamiento oncológico, enfrentan la pérdida de una extremidad. Esta alianza busca impulsar un modelo de atención centrado en la persona, donde la movilidad, la inclusión y la dignidad sean parte fundamental del proceso de recuperación.

Ricardo Walls, sobreviviente de cáncer óseo

A los seis años, Ricardo fue diagnosticado con osteosarcoma, el cáncer de hueso más común en México y en el resto del mundo. Le amputaron parte de su pierna derecha y tras más de 50 años de ser usuario de diversas prótesis, hoy en día utiliza el modelo X3 de Ottobock, que cuenta con tecnología que permite desarrollos de movimiento intuitivos y naturales, así como caminar hacia atrás, subir y bajar escaleras, también es posible cambiar entre diferentes velocidades de marcha y longitudes de paso. Esta rodilla electrónica le ha permitido llevar su vida con toda normalidad.

“Cuando me dijeron que la amputación era necesaria para salvar mi vida, pensé que mi vida sería complicada. Hoy puedo decir que no fue el final, sino el inicio de una nueva etapa. Contar con el apoyo de mi familia y amigos, así como de rehabilitación y tecnología adecuada me devolvió la posibilidad de moverme, de trabajar y de seguir adelante sin que el cáncer definiera quién soy”, señaló Walls.

Si bien la mayoría de las amputaciones en México se relacionan con accidentes y enfermedades vasculares, el cáncer también es una causa relevante de pérdida de extremidades, lo que hace indispensable fortalecer alianzas entre organizaciones de la sociedad civil y empresas especializadas en rehabilitación.

A través de esta colaboración, Ottobock aporta su experiencia en prótesis y soluciones de movilidad, mientras que la Fundación Cáncer Warriors brinda acompañamiento emocional, orientación y una red de apoyo para pacientes oncológicos, demostrando que la atención del cáncer no termina con la remisión de la enfermedad, sino con la recuperación de la calidad de vida.

Ambas organizaciones coinciden en que hablar de cáncer óseo también es hablar de esperanza, resiliencia y reconstrucción, y reiteran su compromiso de seguir trabajando para que más personas que enfrentan este diagnóstico tengan acceso a una rehabilitación integral y a una vida activa después del cáncer.

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