Por Daniel Sámano
La Selección Mexicana llegará al Mundial de 2026 con buenas sensaciones, aunque dudosas, pues en su último compromiso de preparación derrotó 5-1 a Serbia en el Estadio Nemesio Diez, de Toluca, con aparente imagen sólida frente a su afición porque si bien hicieron buen juego y remontaron el 1 a 0, dos de los 5 anotaciones fueron autogoles.
La noche comenzó con algunas dudas para el equipo nacional. Serbia sorprendió al minuto 19 cuando Petar Stanic aprovechó una confusión entre Johan Vásquez y un mal despeje de Jesús Gallardo, para adelantar a los europeos, y así acallar momentáneamente a los miles de aficionados que se dieron cita en la “Bombonera”, donde despidieron al Tricolor antes de su debut mundialista.
Sin embargo, la reacción mexicana no tardó en llegar. Con mayor posesión del balón y buscando constantemente las bandas para generar peligro, el equipo encontró recompensa al minuto 34. Un Centro del muy activo Roberto Alvarado llegó a Johan Vásquez en el área para conectar un remate que le devolvió el honor y la tranquilidad a los dirigidos por Aguirre y reanimó el ambiente en las tribunas.
México mantuvo la presión durante los minutos finales del primer tiempo y remontó antes del descanso. En tiempo agregado Stefan Bukanac envió el balón a su portero, quien también reaccionó tarde y la esférica entró su propia portería, para llegar al 2-1 con el que ambas selecciones se fueron al vestidor.
Para la segunda mitad, el conjunto mexicano mostró una versión mucho más dominante. Con mayor control del partido y aprovechando los espacios que dejó la selección serbia, el Tricolor comenzó a generar oportunidades con mayor frecuencia.
La tercera anotación llegó al minuto 57 gracias a Raúl Jiménez. El delantero mexicano, uno de los futbolistas con más experiencia dentro del plantel, apareció en el momento indicado, luego de que un remate de Julián Quiñónez pegó en el travesaño y el hidalguense reaccionó instintivamente para dar al balón dirección de portería, ampliar la ventaja y reafirmar el papel de estos dos delanteros como de las principales referencias ofensivas del equipo de cara a la Copa del Mundo.
Con Serbia ya replegada y sin capacidad de reacción, México encontró el cuarto tanto al minuto 71 mediante un autogol de Adem Avdic. La jugada terminó por reflejar el dominio que ejercía el equipo nacional sobre el terreno de juego.
Cuando el encuentro agonizaba, Luis Chávez puso el broche de oro a la noche. El mediocampista sacó un potente disparo desde fuera del área al minuto 90 para firmar el 5-1 definitivo, provocando una de las mayores ovaciones de la noche en el inmueble mexiquense.
Más allá de la amplitud del marcador, el partido permitió observar aspectos positivos en el funcionamiento colectivo del equipo. México mostró capacidad de reacción tras verse abajo en el marcador, mantuvo intensidad durante gran parte del juego y encontró variantes ofensivas que podrían resultar importantes durante la justa mundialista.
La victoria también representa un impulso anímico para un grupo que ha trabajado durante meses con la mira puesta en el torneo que comenzará el próximo 11 de junio. Con la responsabilidad de ser anfitrión y la expectativa de millones de aficionados, el conjunto nacional cerró su preparación dejando una imagen convincente, sin embargo hay que considerar el cansancio del viaje y adaptación de los europeos al horario de este continente.
Ahora los amistosos han quedado atrás. El siguiente reto será en la Copa Mundial de la FIFA 2026, en que México buscará aprovechar su condición de local para trascender en una competencia que podría ser histórica para el futbol nacional.
Portero, Raúl Rangel, Defensas: Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez, Jesús Gallardo. Mediocampistas: Edson Álvarez (como contención), Álvaro Fidalgo, Roberto Alvarado, Julián Quiñones, Gilberto Mora. Delantero: Raúl Jiménez. Suplentes que ingresaron de cambio: Carlos Acevedo, Luis Malagón, Luis Romo, Luis Chávez, Santiago Giménez, Orbelín Pineda, Alexis Vega, César Huerta, Guillermo Martínez, Armando González, Obed Vargas, Erik Lira, Brian Gutiérrez y Mateo Chávez.
