Por Daniel Sámano
La aventura de México en la Copa Mundial de la FIFA 2026 llegó a su fin tras caer 3-2 frente a Inglaterra en un intenso encuentro disputado en el Estadio Ciudad de México. El conjunto dirigido por Javier Aguirre compitió de tú a tú durante varios lapsos del partido, reaccionó cuando parecía liquidado e incluso hizo sufrir a los europeos hasta el último minuto, pero la calidad de sus figuras terminó marcando la diferencia, o tal vez otra estrategia, porque morir en la raya fue insuficiente.
El inicio del compromiso fue alentador para el Tricolor. Con personalidad y respaldado por el apoyo de su afición, México tomó la iniciativa desde los primeros minutos, monopolizó la posesión del balón y buscó constantemente generar peligro sobre la portería defendida por Jordan Pickford.
Raúl Jiménez estuvo cerca de abrir el marcador con un sólido remate de cabeza que obligó al arquero inglés a intervenir con una gran atajada. Poco después, Luis Romo probó suerte con un disparo de media distancia que pasó apenas desviado, manteniendo la sensación de que el gol mexicano estaba cada vez más cerca.
Sin embargo, Inglaterra necesitó muy poco para cambiar completamente el rumbo del partido. En apenas tres minutos apareció Jude Bellingham para demostrar por qué es uno de los futbolistas más determinantes del mundo.
El mediocampista abrió el marcador tras culminar una brillante combinación colectiva con un remate de cabeza, luego de un preciso servicio de Bukayo Saka. Apenas unos instantes más tarde volvió a hacerse presente en el área después de una recuperación en zona ofensiva. La presión alta inglesa provocó un error de Gilen la salida mexicana y Harry Kane asistió con un toque preciso a Bellingham, quien definió con tranquilidad para colocar el 2-0.
El golpe fue duro para el conjunto nacional, pero lejos de bajar los brazos encontró recompensa antes del descanso. Julián Quiñones aprovechó un rebote dentro del área tras un centro de Roberto Alvarado para empujar el balón al fondo de las redes y devolverle la esperanza a un estadio que volvió a creer en la remontada.
México incluso estuvo muy cerca de igualar el marcador antes del medio tiempo, aunque Pickford respondió nuevamente con intervenciones decisivas que mantuvieron la ventaja inglesa.
El segundo tiempo comenzó con un escenario favorable para los dirigidos por Aguirre luego de la expulsión de Jarell Quansah, situación que parecía abrir la puerta para una reacción definitiva. No obstante, Inglaterra encontró espacios pese a jugar con un hombre menos y consiguió ampliar nuevamente la diferencia.
Anthony Gordon se internó en el área y provocó una falta de Israel Reyes que el árbitro señaló como penal. Harry Kane no desaprovechó la oportunidad y convirtió el 3-1 con un disparo certero desde los once pasos.
Minutos después, el propio Kane cometió una infracción dentro de su área sobre Brian Gutiérrez y ahora fue el Tricolor el que tuvo la oportunidad desde el punto penal. Raúl Jiménez ejecutó con categoría para vencer a Pickford y acercar nuevamente a México en el marcador.
Con la obligación de buscar el empate, Aguirre adelantó líneas y lanzó a su equipo al ataque durante los minutos finales. Inglaterra resistió cada embate con orden defensivo, mientras México encontró una de sus opciones más claras en un remate de cabeza de Edson Álvarez, quien ingresó tras la lesión de César Montes, pero el balón pasó muy cerca del poste.
Los ingleses administraron los últimos instantes con experiencia, soportaron la presión de un Estadio Ciudad de México completamente entregado a su selección y terminaron asegurando un triunfo que los instala entre los ocho mejores del torneo.
Con este resultado, Inglaterra mantiene vivo su sueño mundialista y ahora enfrentará a Noruega en los cuartos de final, duelo programado para el próximo 11 de julio en el Estadio Miami. México, por su parte, se despide de la Copa del Mundo dejando una actuación competitiva, aunque insuficiente para superar a uno de los principales candidatos al título.
