España gana con mucha garra y estrategia a Francia y está en la final de la Copa Mundial FIFA 2026

España elimina a Francia y va a final de Mundial con buen futbol

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Por Daniel Sámano

España llegó a su mejor momento cuando más lo necesitaba al derrotar 2-0 a Francia en semifinales de la Copa Mundial de la FIFA 2026. En el Estadio de Dallas, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente ofreció una actuación de enorme nivel colectivo para dejar en el camino a una selección francesa que había disputado las dos finales mundialistas anteriores y que llegaba como una de las grandes favoritas al título.
Lejos de modificar su identidad por la magnitud del rival, España apostó por el estilo que la ha caracterizado durante los últimos años: posesión, presión tras pérdida y una inteligencia táctica que terminó por neutralizar a una de las ofensivas más peligrosas del torneo. Francia nunca encontró espacios ni logró imponer el ritmo que la había convertido en protagonista durante toda la competencia.
Desde los primeros minutos quedó claro que el partido se jugaría bajo las condiciones impuestas por los españoles. Cada intento francés por acelerar era frenado por una recuperación inmediata o por largas secuencias de pases que obligaban a los dirigidos por Didier Deschamps a perseguir el balón durante largos periodos.
El trabajo de Rodri y Fabián Ruiz fue determinante en la mitad de la cancha ya que ambos dominaron los tiempos del encuentro, cortaron los avances rivales y distribuyeron el juego con una precisión que permitió a España controlar prácticamente todas las fases del compromiso. La defensa también respondió con enorme solvencia, manteniendo el orden que la ha convertido en la mejor zaga del campeonato.
La recompensa llegó antes del descanso, Lamine Yamal volvió a demostrar por qué es una de las grandes revelaciones del fútbol mundial al anticiparse dentro del área a Lucas Digne, quien terminó derribándolo cuando intentaba despejar el balón. El árbitro no dudó en señalar la pena máxima y Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los once pasos para abrir el marcador con un disparo preciso que dejó sin opciones a Mike Maignan.
España era ampliamente superior y había conseguido algo que parecía improbable: reducir al mínimo la producción ofensiva francesa. Durante la primera mitad, el conjunto galo apenas generó peligro y fue incapaz de registrar un solo disparo entre los tres postes, una estadística que evidenciaba el dominio español.
Con la ventaja en el marcador, el equipo de Luis de la Fuente regresó para el complemento con la misma intensidad y sin renunciar a su propuesta ofensiva. Lejos de administrar el resultado, siguió buscando el arco rival y encontró el golpe definitivo al minuto 58.
Pedro Porro protagonizó una de las mejores jugadas del encuentro. El lateral apareció por el centro del campo ofensivo, combinó rápidamente con Dani Olmo y, tras recibir la devolución, quedó de frente al arco para definir con categoría y colocar el 2-0. La acción resumió a la perfección el funcionamiento colectivo de España: movilidad, precisión y una lectura impecable de los espacios.
Con dos goles de ventaja, el dominio español fue todavía más evidente. Francia adelantó líneas en busca de una reacción, pero continuó encontrándose con un bloque ordenado que recuperaba la posesión casi de inmediato y volvía a imponer largas circulaciones de balón. El desgaste físico y mental comenzó a reflejarse en el cuadro francés, que pasó buena parte de la segunda mitad corriendo detrás de la pelota.
España administró los tiempos con madurez y prácticamente no permitió ocasiones claras de peligro. La solidez defensiva volvió a ser uno de los grandes argumentos del conjunto ibérico, que ha construido su camino hasta la final apoyado tanto en su capacidad ofensiva como en un sistema defensivo que concede muy poco a sus adversarios.
La clasificación representa un nuevo capítulo para una generación que ha crecido compitiendo y ganando desde las categorías inferiores. Muchos de sus futbolistas han compartido procesos exitosos en selecciones juveniles y hoy trasladan esa experiencia al máximo escenario del fútbol internacional.
Además del boleto a la gran final, el encuentro dejó varias marcas históricas; por primera vez en una semifinal de la Copa Mundial coincidieron como titulares dos futbolistas menores de 20 años con la camiseta española: Pau Cubarsí y Lamine Yamal, reflejo del exitoso relevo generacional que vive la selección.
También destacó Mikel Oyarzabal, quien alcanzó cinco anotaciones en la Copa del Mundo e igualó el registro histórico de un futbolista español en una misma edición del torneo, compartiendo esa marca con Emilio Butragueño, en México 1986, y David Villa, en Sudáfrica 2010.

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