Misioneros de Hope of de poors en un día con rescatados de la Ciudad de México

Esperanza de los pobres, Hope of the Poor, trae Fe y apoyo a México

Actual Comunidad Portada

Misioneros de Esperanza de los pobres (Hope of the poor) terminaron un día con testimonios de mujeres, madres de familia y jóvenes de cómo fueron rescatados de vivir en las calles, de adicciones a las drogas o a los inhalantes y de abusos sexuales entre otros, para vivir dignamente y en la fe de Dios.

Antes, 36 misioneros procedentes de la Diócesis de Chicago, habían entregado comida a necesitados en calle próxima a la Basílica de Guadalupe, donde también convivieron en una “cascarita futbolera” con niños y jóvenes de esas familias que reciben apoyo para vivir dignamente y la mayoría recibió ya los sacramentos de la Iglesia Católica.

Ante los misioneros seglares Ramiro Gómez y Craig Johring una joven manifiesta de como fue abandonada, no conoció a sus padres, en la casa que la recibieron la maltrataban, le quemaron las manos y huyó de ahí a los 14 años, no creía en nada porque la habían abandonado, odiaba a Dios.

De Acapulco viajó a la Ciudad de México, donde se inicia en las drogas, todo el tiempo vivió en las calles, hasta hace año y medio, cuando llegó a Hope of the poor, recibió otra oportunidad de vida, la Confirmación, recibió a Dios en su corazón, al igual que sus hijas y cambió todo. Ahora renta un departamento, donde vive dignamente con ayuda de la fundación.

En otro testimonio, agradecieron a los misioneros por compartir su tiempo y llevar la palabra de Dios. De muy pequeña vivió en la calle, fue abusada, hasta que se casó. “Yo viví en la calle con tres pequeños, menores de 10 años”. A los 15 años se casó, pero a los 17 mataron a su esposo y volvió a la calle. Fue maltratada, hasta que la rescató Hope of the poor.

En la página web La esperanza de los pobres mencionan que Craig trabaja con los pobres para ayudarlos a superar graves problemas psicológicos, combatir las adicciones a las drogas y transformar su situación de indigencia y desamparo en la de miembros productivos y esperanzados de la sociedad.

En entrevista, la misionera Coordinator of Intercultural Ministry, Claudia Sadowski, que dirige al grupo de visitantes de Estados Unidos, menciona que venir a entregar ayuda es “un pedacito de cielo, porque estas almas están con la esperanza de ser aceptados, no es el rosario, ni la comida que les damos, sino sentirse amados, escuchados, valorados, visibles, esa necesidad de todos los seres humanos. El estar aquí, el ser parte de esto no tiene precio”

Indicó que los visitantes son católicos, muchos se han convertido, porque antes no conocíamos nuestra religión, pero todos somos llamados desde el bautismo a evangelizar, a llevar la palabra de Dios.

Sobre la situación de la creencia católica en Estados Unidos, indicó que los millennials regresan por millones a la Iglesia, y esto abre la esperanza. Saben que tienen todo en Estados Unidos, pero conocieron ese vacío, y ahora están convencidos que lo único que llena el alma, es dejarse llevar por Dios.

Cuando sientes ese amor de Dios, te sabes amado y amada a ese nivel. ¿Qué hago con eso? Que la mente sea para ir con Dios. “Estoy convencida que estoy donde Dios quiere que esté”.

Sobre evangelizar a los jóvenes, propuso. “Queremos que nuestros hijos lleven la religión a nuestra manera, y nuestra realidad sobre todo en Estados Unidos, hijos de hispanos tienen una realidad bicultural. Entonces nos damos cuenta que hay que servir como necesitan ser servidos. Involucrarlos.

Comentó que tienen movimientos como Fe y Vida, cada año en la Conferencia Nacional de Jóvenes, hacen mucho ruido para bien. En esos espacios es donde reciben la fe, conocen a Dios de forma personal, es cuando entienden que Dios es para ellos, de la forma en que a ellos les habla.

Tagged