El legado social que dejará el actual gobierno de Naucalpan, que dirige Isaac Montoya Márquez, a través de la recuperación de espacios públicos y el fortalecimiento del tejido comunitario, son 50 canchas de futbol, recuperadas por el programa Huellas del Mundial como sede de la Jornada Nacional de Cascaritas y Dominadas.
El alcalde Isaac Montoya Márquez mencionó que, como parte de este esfuerzo, las “Huellas del Mundial”, se alinean con las Huellas de la Transformación, enfocadas en el rescate integral de colonias y la dignificación de espacios comunitarios.
Las intervenciones están centradas en la recuperación de canchas, parques y sus entornos, con el objetivo de devolverlos a la ciudadanía como espacios seguros, funcionales y propicios para la convivencia social, la activación física y la reconstrucción del tejido social, dijo.
Agregó que en coordinación con el Gobierno de México, contará con el respaldo de una estrategia integral que incluye el programa México Imparable, mediante el cual se llevará a cabo el rescate de un espacio emblemático que se encuentra en proceso de definición.
A través de otras iniciativas federales, contemplan la rehabilitación de dos campos adicionales, mientras que directamente con apoyo del Gobierno Federal intervendrán tres puntos estratégicos más dentro del municipio, en tanto que el Gobierno de Naucalpan tiene proyectada la recuperación de 11 espacios adicionales, lo que permitirá alcanzar un total de 14 puntos intervenidos en el municipio.
El titular de Servicios Públicos señaló que en 2026 recuperaron 13 canchas y en 2025, 17, en las que regresan para realizar mantenimiento profundo esta misma semana, con el fin de que se mantengan utilizables. Con los espacios que ya ocupan los jóvenes con torneos, más las 11 que están en proceso de empastar y de las que entregarán las primeras tres, dentro de dos semanas, lograrán 50 canchas en total para el Mundial Social este año.
Este esfuerzo conjunto tiene como objetivo arrebatar estos espacios al abandono, al deterioro y a la inseguridad, para devolverlos a la comunidad como lugares dignos, seguros y útiles para el desarrollo social.
