- En México, más de la mitad de la población mexicana indicó tener al menos un perro en su hogar, mientras que un cuarto tiene un gato.
En México, pasar tiempo con perros y gatos es tan cotidiano que resulta común encariñarse con el perrito amarillo de la gasolinera, el gato siamés del vecino o el chihuahua de la familia extendida.
Sin embargo, en fechas como el Día Mundial de Amar a tu Mascota, especialistas en bienestar animal advierten que, si bien la química natural es fundamental para la convivencia, no es suficiente a la hora de integrar una mascota a nuestra vida.
De acuerdo con la Encuesta sobre Tenencia de Mascotas realizada por Mars Pet Nutrition en 2024, el 57% de la población mexicana indicó tener al menos un perro en su hogar, mientras que el 26% tiene un gato.
Esta creciente popularidad se debe, entre otras razones, a que se han normalizado formas más espontáneas de adquirir mascotas, como la adopción no planeada o el regalo de animales en fechas especiales.
De hecho, el mismo estudio revela que entre el 55% y el 60% de estas mascotas fueron obsequiadas por algún familiar o amigo. Esta tendencia ha traído consigo una nueva era en la tenencia de animales de compañía, y con ello, nuevos retos para fortalecer la educación sobre el cuidado responsable y el entendimiento de sus necesidades reales. Más allá de ser compañeros afectuosos, los perros y gatos son seres cuyo bienestar se construye en varias esferas.
Desde su experiencia en nutrición y bienestar animal, Mars Pet Nutrition identifica algunos de los factores esenciales para cuidar la salud física y emocional de nuestras mascotas:
Nutrición adecuada para cada etapa de vida, ya que una alimentación balanceada impacta directamente en su energía, estado de ánimo, sistema inmunológico y calidad de vida a largo plazo. Afortunadamente, los tutores de mascotas están cada vez más interesados en entender los productos y las marcas que nutren a sus mascotas.
Estimulación física y emocional, fundamentales para prevenir el aburrimiento y el estrés. En México, más de la mitad de los tutores declara vivir en colonias pet friendly*, lo que abre oportunidades para el paseo y la actividad diaria. (Estudio Global de Tutores de Mascotas, 2024)
Tiempo para la socialización, especialmente en etapas tempranas, lo que favorece una convivencia sana con personas y otros animales.
Atención médica, no solo cuando existe una emergencia, sino mediante visitas regulares al veterinario, vacunación y revisiones generales.
Además, existen factores que deben evaluarse antes y durante la tenencia, ya que determinan la compatibilidad entre el estilo de vida del tutor y las necesidades de la
mascota, como el tamaño del animal en relación con el espacio disponible en casa, o los rasgos de comportamiento comunes en cada raza, y cómo estos encajan con la
personalidad del tutor.
En este contexto, amar a una mascota implica también el asumir la responsabilidad de sus necesidades como un compromiso a largo plazo. No se trata de ser tutores perfectos,
sino de estar informados y tomar decisiones conscientes que les permitan vivir más y mejor.

