Ocho mitos que la industria del plástico difunde para que creas por Alianza México Sin Plásticos

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Aunque se anuncia como responsable con el medio ambiente, la realidad es que la industria del plástico es uno de los actores que más se resiste a dejar atrás formas de producción que contaminan nuestro planeta.

En un comunicado Green Peace México destaca que no  sólo se rehúsa a innovar tecnológicamente y transformarse por completo para dejar de producir materiales de un sólo uso, sino que, con el fin de proteger intereses económicos particulares, las corporaciones han iniciado una campaña contra las medidas que ya se aplican en la Ciudad de México y en otros estados del país para prohibir los plásticos de un solo uso.

Indica que su objetivo es confundir y desinformar a la ciudadanía que empieza a interesarse cada vez más en la protección del planeta. Toma acción y libérate de plásticos innecesarios

Comparte ocho mitos que ha difundido la industria del plástico para engañarnos y socavar los avances conseguidos contra la contaminación plástica:

1. “Las personas ambientalistas dicen que todo el plástico es malo”

Falso. Lo que busca el movimiento ambiental, así como las legislaciones de prohibición de plásticos de un solo uso, es acabar con la cultura de usar y tirar, es decir, con los productos desechables que generan mucha basura.

Las y los ambientalistas únicamente buscamos la prohibición de plásticos de un solo uso. Estos son los plásticos que se usan durante algunos minutos o un par de veces y después se desechan, como las bolsas de plástico. 

A clear plastic bottle is found drifting in the garbage patch. Living on this single bottle were bryozoans, nudibranchs, crabs, and barnacles.
The crew of the Greenpeace ship MY Arctic Sunrise voyage into the Great Pacific Garbage Patch documenting plastics and other marine debris. The Great Pacific Garbage Patch is a soupy mix of plastics and microplastics, now twice the size of Texas, in the middle of the North Pacific Ocean.

¿Has visto que ahora los supermercados venden champiñones en charolas de unicel? Pues lo que queremos evitar es exactamente el uso de esos empaques ridículos de las frutas y verduras, o el exceso de empaques innecesarios en los productos. Este es uno de los objetivos de la legislación vigente en la Ciudad de México. 

Los plásticos de un sólo uso tienen una vida útil efímera pero como desechos generan, por años, enormes cantidades de contaminación. Se estima que una bolsa de plástico de un solo uso tarda alrededor de 150 años en desintegrarse.

No pedimos que se prohiban plásticos de larga duración o de uso médico, solo que se dejen atrás las bolsas, popotes, vasos, cubiertos, cápsulas de café, botellas, envases, etc., que realmente son productos plásticos innecesarios y que pueden sustituirse fácilmente por otros más durables y menos contaminantes.

2. “La prohibición de plásticos hará que éstos se sustituyan por materiales más contaminantes”

Falso. Como se mencionó anteriormente, promovemos y apoyamos la adopción de legislaciones de prohibición con el objetivo de acabar con la cultura del usar y tirar, por lo que no consideramos que la solución sea sustituir el plástico por otros materiales como el papel o los biodegradables, pues estos también se desechan y generan basura.

La prohibición de plásticos debe promover el uso de empaques y materiales durables, reutilizables, no tóxicos y no dañinos con el planeta. Le toca a las empresas y a los gobiernos no caer en soluciones falsas que sigan promoviendo la cultura de lo desechable.

3. “El problema no es el plástico, sino la gente y el mal manejo de los residuos”

Engañoso. Existe un gran problema en el manejo de residuos en las ciudades, pero no es la causa principal de la contaminación plástica.

El verdadero problema reside en la cultura del usar y tirar, que ha llevado a un modelo de producción excesiva de plásticos y otros materiales de un solo uso  para su desecho inmediato después de utilizarse. Este sistema es favorable, y da sustento, a otras industrias cuyo modelo de negocio se basa en empaques de plásticos de un solo uso.

Un ejemplo de esto son las compañías de bienes de consumo rápido, como las refresqueras y empresas alimenticias, que no promueven soluciones libres de plásticos y tienen una baja responsabilidad en el manejo de los residuos que generan sus productos.

4. “El ataque a los plásticos es solo una moda

Falso. La contaminación por plásticos es un problema a nivel mundial que cobra la vida de cientos de miles de especies y aves marinas. De no actuar urgentemente, la ola plástica afectará también la salud de las personas.

Actualmente se han encontrado plásticos y microplásticos en el estómago de peces de consumo comercial, como indicó un estudio de Greenpeace México (2019). También hay microplásticos en la sal comestible e incluso en el aire que respiramos.

Greenpeace con un banquete plástico para exigir una legislación que prohiba los plásticos desechables en CDMX © Ilse Huesca Vargas / Greenpeace
De hecho, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Newcastle en Australia, las personas estamos consumiendo el equivalente al tamaño de una tarjeta de crédito a la semana en microplásticos, a través del agua embotellada, pescados y mariscos, sal, cerveza, miel y azúcar.

Dejar atrás los plásticos de un sólo uso no es una moda, es una lucha que han emprendido miles de personas en el mundo pero que ahora necesita dar pasos acelerados.

5. “El plástico es una solución realmente ecológica por su bajo consumo de recursos y emisiones al ambiente”

Engañoso. Si se toma en cuenta todo el ciclo de vida de los plásticos, desde la extracción de las materias primas (combustibles fósiles), la producción, la liberación de sustancias químicas peligrosas, hasta su disposición al final de su vida útil, el plástico resulta mucho más dañino de lo que nos quieren hacer creer.

Al provenir los plásticos de derivados del petróleo, las grandes compañías petroleras ven un negocio en su producción y le siguen apostando a la inversión de grandes sumas de dinero para mantenerlo funcionando.

Fotografía bajo el agua de tortuga marina enredada en una bolsa plástica © Troy Mayne / Oceanic Imagery Publications
Esto trae graves implicaciones para el medio ambiente y revierte los esfuerzos dados en otros rubros para combatir el cambio climático. Por ejemplo, de acuerdo al Centro Internacional de Derecho Ambiental, para 2050 la producción de plásticos y su disposición final generará emisiones a la atmósfera equivalentes al 14% del presupuesto de carbono que le queda a la tierra.

A esto se suma que el plástico es prácticamente indestructible y hacia el final de su ciclo de vida (su disposición) se queda en la naturaleza por miles de años, especialmente en el mar, donde acaba anualmente con la vida de miles de animales marinos.

6. “No necesitamos una prohibición de plásticos, sino apostar por el reciclaje”

Falso. Si bien el reciclaje es bueno, no es suficiente para dar solución al problema, ya que no todos los plásticos pueden reciclarse y el porcentaje de los que sí es mínimo. En México solamente se recicla el 6.07% del total de residuos valorizables, incluido el plástico, mientras que a nivel global sólo se ha reciclado el 10% de todo el plástico producido. Eso quiere decir que el resto del plástico que no se desecha está, ahora mismo, contaminando nuestra naturaleza o engrosando los rellenos sanitarios.

Las corporaciones promueven el reciclaje como la única salida porque en realidad es un negocio redondo para las empresas, ya que los plásticos que más se reciclan son solamente aquellos que generan ganancias, como el PET, mientras que se dejan de lado otros que no tienen valor monetario, como las bolsas de frituras.

Más grave aún, el reciclaje no soluciona problemáticas como la ingesta humana de microplásticos presentes en el agua embotellada o el contacto con sustancias químicas dañinas al guardar nuestros alimentos en recipientes plásticos como el unicel. Además, el reciclaje también implica el consumo de recursos y la liberación de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, es decir,  que aunque se trate de un proceso más amigable para el medio ambiente que la producción de nuevos plásticos, éste también contamina.

7. “La prohibición de bolsas y otros plásticos de un solo uso solo hará que se pierdan millones de empleos”

Engañoso.Este argumento es una amenaza a la que comúnmente recurren las empresas contaminantes para generar manipulación en los gobiernos, sin embargo,  en la realidad vemos que las bolsas plásticas representan para la industria solo el 1% de la producción de plásticos, mientras que los popotes equivalen al 0.05 % de la misma. Por lo que la prohibición de estos productos solo afecta a una pequeña parte del potencial de la industria de los plásticos.

De hecho, transitar hacia modelos de reutilización representa un potencial de negocio de alrededor de 10 mil millones de dólares, según la Fundación Ellen McArthur. La industria tiene la responsabilidad de innovar y ofrecer a sus consumidores productos no dañinos para el planeta.

De cualquier forma, el desarrollo económico no puede darse a costa de la salud de nuestro planeta y de nuestro derecho a un medio ambiente sano.

8. “Prohibir el uso de plástico no acabará con la crisis ambiental”

Engañoso. Es cierto que ninguna medida por sí sola puede detener la crisis ambiental que enfrentamos, pero la prohibición de plásticos de un solo uso es parte de una solución que debe articularse con otras medidas.

Además, es fundamental que se obligue a las corporaciones a asumir su parte, ya que trasladar la responsabilidad de la generación de desechos únicamente al consumidor es ver sólo una parte del problema.

Quienes producen y venden los plásticos adquieren grandes ganancias por ello, por lo que deben hacerse cargo de su gestión una vez que se vuelven residuos.

Ante la crisis ambiental en la que nos encontramos, la industria tiene la obligación y la responsabilidad de innovar para ofrecer a las y los consumidores productos libres de plásticos, durables, y que no sean dañinos con el medio ambiente, así como de transitar hacia nuevos modelos de negocios basados en materiales durables y reutilizables.

Ahora que lo sabes, no dejes que la industria plástica desinforme, engañe y confunda a la ciudadanía. Sigue apoyando las legislaciones para regular el uso de plásticos con tu propio granito de arena: evita consumir desechables, lleva contigo tu bolsa reutilizable o carga tu propio cilindro para tomar agua.

Fotos Greenpeace

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