Por Daniel Sámano
Portugal comenzó la Copa Mundial de la FIFA 2026 con un tropiezo inesperado. Aunque parecía que el conjunto europeo tendría un día tranquilo tras adelantarse muy temprano en el marcador, la República Democrática del Congo respondió con personalidad para rescatar un empate 1-1 y sumar el primer punto de su historia en la máxima competición.
El encuentro apenas tenía seis minutos cuando Joao Neves abrió el marcador. El mediocampista apareció dentro del área para conectar un remate de cabeza que hizo pensar en un partido cómodo para los portugueses. El gol tempranero alimentaba la idea de una victoria sin sobresaltos para uno de los candidatos al título.
Sin embargo, la realidad fue muy distinta. Portugal monopolizó la posesión y tuvo el control territorial, pero le faltó profundidad y contundencia para reflejar su superioridad en el marcador. Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Vitinha y Nuno Mendes movían el balón con paciencia, aunque la defensa africana se mostró ordenada y prácticamente no concedió espacios.
Lejos de encerrarse, el Congo comenzó a crecer con el paso de los minutos. El equipo africano se asentó sobre el terreno de juego, ganó confianza y empezó a acercarse con peligro al área rival. Los centros y las jugadas a balón parado se convirtieron en una amenaza constante para los dirigidos por Roberto Martínez.
La recompensa llegó justo antes del descanso. En una acción de estrategia tras un saque de esquina, los congoleños sorprendieron a la zaga portuguesa. El centro encontró a Yoane Wissa, quien apareció sin marca para rematar de cabeza y vencer al guardameta rival. El delantero del Newcastle firmó así un gol que quedará grabado para siempre en la historia de su país: el primero de el Congo en una Copa Mundial.
La segunda parte mantuvo una dinámica similar. Portugal dominó la posesión y trató de recuperar la ventaja, pero se encontró con un rival disciplinado y dispuesto a competir cada balón. Incluso un tanto portugués fue invalidado por fuera de juego, mientras que la entrada de Francisco Conceição buscó darle mayor desequilibrio al ataque.
Cristiano Ronaldo intentó liderar la reacción y tuvo algunas oportunidades, pero el conjunto europeo nunca encontró la claridad necesaria. Más allá de algunas aproximaciones, el portero Dimitry Mpasi apenas fue exigido y la defensa africana resistió con autoridad hasta el silbatazo final.
El empate dejó sensaciones encontradas. Portugal evitó la derrota, pero arrancó el torneo con dudas, al igual que ocurrió con España en su presentación. En cambio, Congo celebró un resultado que puede marcar un antes y un después en la historia del futbol del país.
Además, el partido tuvo un significado especial para Cristiano Ronaldo. El delantero portugués disputó su sexta Copa Mundial de la FIFA, una marca reservada únicamente para él y Lionel Messi, quienes se mantienen como los únicos futbolistas que han participado en seis ediciones diferentes del torneo.
Para el Congo, en cambio, la igualdad tuvo sabor a victoria. El conjunto africano consiguió su primer punto en la historia de los Mundiales y celebró también su primer gol, una muestra más del crecimiento del futbol africano y de que las diferencias con las grandes potencias son cada vez menores.
