Por Daniel Sámano
La actividad de la primera jornada del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026 llegó a su fin con un partido intenso y disputado en el Estadio Guadalajara, donde Corea del Sur logró venir de atrás para derrotar 2-1 a Chequia y sumar sus primeros tres puntos que lo colocan en segunda posición después de México,
Tras la victoria de México sobre Sudáfrica en el encuentro inaugural del sector, asiáticos y europeos saltaron al terreno de juego con la misión de no perder terreno en una fase que promete mantenerse cerrada hasta las últimas jornadas. Al final, fueron los dirigidos por Hong Myung-bo quienes encontraron la fórmula para quedarse con el triunfo y situarse abajo de México por el gol que recibieron.
Desde los primeros minutos, Corea mostró una propuesta basada en la posesión del balón y la movilidad de sus hombres ofensivos. El conjunto asiático buscó construir desde el fondo y controlar el ritmo del encuentro, mientras que Chequia apostó por un planteamiento más físico, intentando aprovechar cada pelota detenida y las jugadas aéreas para generar peligro.
Aunque el dominio territorial favoreció a los surcoreanos durante gran parte de la primera mitad, las oportunidades claras frente al arco fueron escasas. El partido se disputó principalmente en la zona media del campo, con dos selecciones que evitaron asumir riesgos innecesarios durante los primeros 45 minutos.
La ocasión más importante antes del descanso llegó por conducto de Son Heung-min. El capitán surcoreano encontró espacio en los linderos del área y sacó un disparo de pierna izquierda que pasó apenas a un costado de la portería defendida por Matěj Kovář, provocando la reacción de los aficionados presentes en el inmueble tapatío.
Para el complemento, Corea mantuvo la iniciativa y volvió a acercarse mediante Son, quien aprovechó una salida rápida para quedar en posición de remate. Sin embargo, el guardameta checo respondió de buena manera para mantener el cero en su arco.
Cuando parecía que el gol surcoreano estaba más cerca, fue Chequia quien sorprendió a todos. Al minuto 55, Vladimír Coufal envió un centro preciso desde la banda y Ladislav Krejčí apareció entre los defensores para conectar un sólido remate de cabeza que terminó en el fondo de las redes, convirtiéndose en el 1-0 para los europeos.
El tanto modificó por completo el desarrollo del encuentro. Corea se vio obligada a adelantar líneas y aumentar la intensidad de sus ataques, mientras que Chequia encontró espacios para intentar sentenciar el compromiso mediante contragolpes.
La reacción asiática no tardó demasiado en llegar. Al minuto 67, Kang In-lee mostró toda su calidad con una asistencia filtrada al corazón del área. Hwang In-beom controló con categoría, se quitó a un defensor de encima y definió con tranquilidad para empatar el marcador y devolverle la confianza a su equipo.
Impulsados por la igualdad, los surcoreanos continuaron presionando en busca de la remontada. Sin embargo, Chequia estuvo muy cerca de recuperar la ventaja cuando Tomáš Souček remató de cabeza dentro del área. La celebración europea duró apenas unos instantes, pues la acción fue invalidada por fuera de lugar tras la revisión correspondiente.
El aviso resultó determinante para el desenlace del encuentro. Con el reloj avanzando y cuando el empate parecía firmarse como resultado definitivo, Corea volvió a mostrar la velocidad y coordinación de su ataque. Un pase profundo encontró a Hwang In-beom en carrera, quien levantó la cabeza y envió un servicio preciso al centro del área. Ahí apareció Oh Hyeon-gyu para definir de primera intención y marcar el gol que terminó por inclinar la balanza a favor de los asiáticos.
Los minutos finales fueron de resistencia para Corea, que supo manejar la ventaja y neutralizar los intentos desesperados de una selección checa que buscó rescatar al menos una unidad en su presentación mundialista.
Con la victoria, la República de Corea alcanzó tres puntos y por diferencia de goles es segundo del Grupo A debajo de México, selección a la que enfrentará en uno de los partidos más atractivos de la segunda jornada. Ese duelo podría resultar clave para definir al líder del sector y perfilar el camino hacia los octavos de final.
Por su parte, Chequia deberá pasar rápidamente la página y enfocarse en su compromiso ante Sudáfrica, donde estará obligada a sumar para mantener intactas sus aspiraciones de avanzar en la competencia.
Más allá de la derrota, el gol de Ladislav Krejčí representó un momento especial para el futbol checo. Su anotación significó el primer tanto de la selección checa en una Copa del Mundo en casi dos décadas. La última vez que los europeos habían celebrado una anotación mundialista fue el 12 de junio de 2006, cuando Tomáš Rosický marcó durante la victoria por 3-0 sobre Estados Unidos en la fase de grupos de Alemania 2006.
