Por: Patricia Andrade Barajas
¿Hace cuánto tiempo que no vas a consulta con el dentista? La falta de cultura de prevención en salud bucal en México representa un problema de salud pública crítico. Según datos de la Secretaría de Salud y organismos especializados, el 70% de la población mexicana no acude al dentista con regularidad. La mayoría de los ciudadanos solicita atención profesional solo cuando el dolor es insoportable o la pérdida de la pieza dental es inminente.
Esta desatención se refleja en las estadísticas de morbilidad: el 90% de los mexicanos padece caries, una afección que no se limita a la destrucción del esmalte, sino que constituye un foco de infección constante para el organismo.
De acuerdo con la Asociación Dental Mexicana (ADM) 90% de los mexicanos presenta caries en los dientes. Incluso, son los adultos (por arriba de los 45 años de edad) quienes tienen lesiones tan graves que pierden al menos dos piezas dentales.
Al respecto, Agustín Zerón, ex presidente de la ADM explica que la falta de higiene y el consumo elevado de productos con alto contenido calórico generan que las bacterias invada las cavidad oral y haya incremento de lesiones.
“Es recomendable que los niños no consuman dulces luego de las seis de la tarde, porque en primera ya no quemarán esas calorías con deportes o juegos, ya que esa hora es más bien tiempo de descansar e irse a la cama; y en segunda, los azúcares no nutren al menor de edad, por lo que los productos dulces no son ideales para la dieta del pequeño”, dijo el experto.
Además, cinco de cada diez mexicanos por arriba de los 45 años de edad no tienen una o varias piezas dentales, justamente debido a la falta de higiene oral. “Se ha dicho hasta el cansancio, pero la gente no se lava los dientes tras la ingesta de los alimentos, sólo usan un chicle o una menta para, supuestamente, mantener un buen aliento, pero es la pasta y el cepillo, junto con el hilo dental los productos ideales para limpiar la boca, lengua y encías”, añadió el experto.
A las caries se le añade otro problema importante de salud oral: la gingivitis, la cual es una enfermedad de las encías, en las que se ven rojas y sangran, aunque no duelen. “Si no se trata la gingivitis ocurrirá la pérdida de la pieza dental, la cual es irreparable, porque los dientes postizos no duran toda la vida y además son muy costosos”, explicó Zerón.
Mal aliento y placa dentobacterina
El mal aliento y la placa dentobacteriana, al igual que las encías sangrantes y las caries son una constante en la boca del mexicano. “Lamentablemente los pacientes no acuden con el odontólogo sino hasta que ya tienen un dolor de muela, una pieza dental fracturada o el mal aliento muy notable, pero lo ideal es que dos veces al año se vaya con este médico”, dijo Zerón.
No importa qué tipo de pasta, cepillo e hilo dental se use, lo fundamental es lavarse la boca al menos tres veces al día y nunca irse a la cama con los dientes sucios, ya que las bacterias formarán nidos entre la encía y los dientes.
Infecciones dentales: Riesgo para el corazón y los órganos
La boca es la vía de acceso para múltiples microorganismos. Médicos especialistas advierten que una dentadura descuidada es el origen de padecimientos graves. Las bacterias acumuladas en encías y muelas acceden al torrente sanguíneo y provocan las siguientes complicaciones:
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Enfermedades cardiovasculares: Existe una relación directa entre la periodontitis y el riesgo de infartos, ya que las bacterias causan inflamación en las arterias.
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Diabetes: La infección en las encías dificulta el control de la glucosa en la sangre.
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Problemas renales: Las toxinas bacterianas impactan el funcionamiento de los riñones.
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Complicaciones en el embarazo: Las infecciones bucales se asocian con partos prematuros y bajo peso en el recién nacido.
La prevención como única vía
El cuadro clínico de la población en el Estado de México muestra que la caries y la enfermedad periodontal son las principales causas de consulta. No obstante, el costo de los tratamientos restaurativos es significativamente mayor al de una revisión de rutina.
Para mantener la integridad del organismo, la recomendación médica es estricta: la visita al dentista debe realizarse cada seis meses. Esta frecuencia permite la detección temprana de patologías y la eliminación de placa bacteriana que el cepillado doméstico no logra retirar. La salud general comienza, invariablemente, por la higiene y el estado de la dentadura.
