El colectivo Mujeres Libres y Soberanas (MLyS) se pronunció porque el Estado mexicano respete la sentencia Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, que devolvió a los ciudadanos y a sus representantes, la facultad de proteger la vida humana en su etapa más vulnerable”.
MLyS indicó que para conmemorar el cuarto aniversario de la histórica sentencia, emitida por la Suprema Corte de Estados Unidos, México debe asumirla para que garantice justicia, soberanía y la seguridad de que nuestras leyes protegerán siempre a los más débiles.
Marcela Errecalde, activista internacional e integrante de Mujeres Libres y Soberanas, lo calificó como “un paso firme y valiente hacia el reconocimiento y la salvaguarda del primer derecho humano, sin el cual no puede existir ningún otro: el derecho a la vida”. “La decisión del tribunal estadounidense demostró al mundo que el aborto no es un derecho constitucional, sino una dolorosa realidad que las sociedades deben superar mediante el apoyo integral a las mujeres y la protección de la infancia desde su concepción”, afirmó.
Preocupación ante postura de SCJN en México
El colectivo Mujeres Libres y Soberanas externó su profunda preocupación por el rumbo que ha tomado la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en México. Pilar Vázquez Calva, integrante del colectivo femenino calificó como alarmante que el máximo tribunal del país emita resoluciones que van en contra de los derechos humanos ya reconocidos en los Tratados Internacionales de los que México es Estado Parte.
“Hemos expuesto en distintos Amicus Curiae presentados ante la SCJN, que instrumentos como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) mandatan explícitamente la protección del derecho a la vida, desde el momento de la concepción, pero en México se ha ignorado”, enfatizó Vázquez Calva.
Insistieron en que el aborto no es un derecho humano, ni en las leyes mexicanas ni en los tratados internacionales. “Es una falsa solución que afecta tanto a la mujer en situación de vulnerabilidad como al hijo por nacer”, declararon voceras del colectivo.
Paulina Mendoza hizo un llamado enérgico a los ministros de la SCJN, a los legisladores y a las instituciones del Estado mexicano a actuar con congruencia legal y convencional. “Exigimos que la agenda pública se centre en verdaderas soluciones para las mujeres: salud materna de calidad, seguridad, oportunidades económicas y redes de apoyo que no las obliguen a elegir entre su desarrollo y la vida de sus hijos”.
Concluyeron que las mujeres mexicanas no necesitan el aborto; “necesitamos un Estado que nos garantice justicia, soberanía y la seguridad de que nuestras leyes protegerán siempre a los más débiles”.
