Si el Estado no es capaz de llevar agua a tu llave por mantenimiento o por escasez, tiene la obligación de enviarte una pipa que también es gratuito porque tú ya la pagaste y si no cumple, el Ayuntamiento u organismo debe reembolsar los pagos realizados por un servicio que no se recibió, señaló la diputada del Partido Acción Nacional, Joanna Alejandra Felipe Torres, al presentar la iniciativa para reformar la Ley del Agua para el Estado de México y Municipios y del Código Financiero de la entidad y municipios.
Ante el pleno de la LXII Legislatura, hizo un enérgico llamado para que el derecho humano al agua no se quede en un discurso de tribuna. “Pasemos de las palabras a las acciones que alivian el bolsillo y la vida de las familias mexiquenses”, precisó la legisladora quien enfatizó que la falta de agua en las escuelas y en los hogares es una causal de deserción escolar; además de que, sin agua limpia, las enfermedades gastrointestinales y de la piel se vuelven una constante, afectando principalmente a la niñez y a los adultos mayores.
A nombre propio y del coordinador parlamentario Pablo Fernández de Cevallos, precisó que no se puede permitir que un 55 por ciento de los mexiquenses sientan que su servicio de agua es insatisfactorio, por ello esta iniciativa que busca hacer justicia bajo 3 ejes: primero, garantía de abasto y reembolso, el cual considera que si el Estado no es capaz de llevar agua a la llave de las casas por mantenimiento o por escasez, tiene la obligación de enviar una pipa, si no cumple, el ayuntamiento u organismo debe reembolsar los pagos realizados por un servicio que no se recibió.
Segundo, protección a los más vulnerables, se propone que la bonificación para sectores vulnerables como jubilados, personas con discapacidad, madres solteras y jefas de familia no sea un tema que se negocie cada año en el paquete económico, por ello se propone elevar ese apoyo del 38 por ciento al 50 por ciento de forma permanente en el código financiero. Y como último eje, la prioridad humana, es decir, poner por delante a quienes están en situación de orfandad, a mujeres embarazadas y a las comunidades más marginadas.
Finalmente insistió que es injusto que mientras el servicio es deficiente o inexistente, las familias tengan que pagar recibos y además desembolsar un promedio de 962 pesos por una pipa, o gastar en agua embotellada, ya que, para los 6 millones de mexiquenses en situación de pobreza, esto es impagable.
