Por Daniel Sámano
Brasil tuvo que remar contracorriente para evitar una derrota en su presentación en la Copa Mundial de la FIFA 2026. La selección dirigida por Carlo Ancelotti rescató un empate de 1-1 ante un Marruecos que volvió a demostrar que lo realizado en Catar 2022 no fue casualidad y que está listo para competirle a cualquier potencia.
Ante un Estadio Nueva York/Nueva Jersey con gran ambiente, el conjunto africano salió con mucha personalidad y durante los primeros minutos fue dueño del partido. Con presión alta y transiciones rápidas, los marroquíes complicaron constantemente a una Brasil que no encontraba la manera de imponer condiciones.
La superioridad de Marruecos se reflejó en el marcador al minuto 21. Brahim Díaz vio el movimiento de Ismail Saibari y le puso un balón largo perfecto desde su propio campo. El mediocampista marroquí ganó la espalda de la defensa y, ante la salida de Alisson Becker, definió con una vaselina para poner el 1-0.
Los africanos estuvieron cerca de aumentar la ventaja gracias a las constantes incorporaciones de Achraf Hakimi, mientras que la defensa brasileña sufría con la intensidad y desbordes por las bandas de los atacantes rivales, sin embargo, cuando peor se veía “la Canarinha” apareció uno de sus referentes.
Vinicius Junior tomó la pelota al minuto 32, se abrió espacio y sacó un potente disparo cruzado que dejó sin posibilidades a Yassine Bounou para devolver la igualdad al marcador. El gol le permitió a Brasil recuperar confianza y antes del descanso estuvo cerca de darle la vuelta al encuentro, pero Bounou evitó la caída de su arco con una gran reacción tras una espectacular tijera de Lucas Paquetá.
Para la segunda mitad el trámite fue mucho más parejo. Brasil tuvo mayor posesión y buscó hacer daño por las bandas, mientras Marruecos mantuvo el orden y apostó por el contragolpe. Las ocasiones disminuyeron, aunque ambos equipos tuvieron aproximaciones para quedarse con la victoria.
La más clara para los sudamericanos llegó al minuto 78. Vinicius volvió a desequilibrar y encontró a Raphinha dentro del área, pero el disparo del atacante terminó en las manos de Bono, quien se convirtió en una de las figuras del encuentro.
Con el silbatazo final, ambas selecciones sumaron un punto en un grupo que promete ser uno de los más disputados del torneo. Para Brasil, el empate dejó la sensación de haber sido exigido desde el primer partido, mientras que Marruecos confirmó que su presencia entre las mejores selecciones del mundo ya no es una sorpresa.
Además, el encuentro dejó un dato curioso: fue la primera vez que Vinicius Junior anotó con la camiseta de Brasil y la Seleção no terminó llevándose la victoria. Los sudamericanos disputan además su Copa del Mundo número 23 de manera consecutiva, un récord histórico, mientras que Marruecos enlaza tres participaciones seguidas en la máxima justa del futbol por primera vez en su historia.
