Por Daniel Sámano
El Estadio de Guadalajara fue escenario de una noche clave para la Selección Mexicana, que dio un paso firme en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al imponerse por 1-0 a la República de Corea y sellar su clasificación a los dieciseisavos de final. Un triunfo trabajado, sufrido por momentos, pero que terminó consolidando el buen momento del conjunto dirigido por Javier Aguirre.
Desde el inicio, el partido se jugó con una tensión evidente. Ambos equipos sabían lo que estaba en juego: una victoria significaba la clasificación directa a la siguiente ronda. Esa condición marcó un arranque prudente, con más estudio que riesgo, donde ninguno quiso ceder espacios ni regalar ventajas.
La primera advertencia seria llegó del lado asiático. Son Heung-min filtró una carrera a espaldas de la defensa mexicana y definió con calidad ante la salida de Rangel. Sin embargo, la acción fue invalidada por fuera de juego, aunque dejó claro que la zaga del Tri tendría una noche exigente. En esa misma jugada, Edson Álvarez apareció providencial sobre la línea para evitar el gol, convirtiéndose en un aviso temprano de lo que sería un partido de máxima concentración defensiva.
México respondió con rapidez. En su primera aproximación clara, un centro preciso de Alvarado encontró la cabeza de Quiñones, que obligó al arquero Kim Seunggyu a intervenir con seguridad. El duelo comenzaba a abrirse, aunque todavía con un equilibrio marcado entre precaución y explosiones puntuales.
El cierre del primer tiempo fue favorable para el conjunto coreano, que logró asentarse mejor en campo rival y generó sensación de mayor peligro. Sin embargo, el marcador se mantuvo en cero hasta el descanso, con la expectativa de que cualquier detalle podía inclinar la balanza.
Y ese detalle llegó apenas comenzando el complemento. A los cinco minutos, México encontró la jugada que cambiaría el partido. Un envío desde la izquierda de Quiñones no pudo ser controlado por el guardameta asiático, y el rebote quedó servido para que Romo, con instinto goleador, empujara el balón al fondo de la red. El 1-0 encendió al estadio y dio tranquilidad al conjunto local.
Lejos de replegarse, México intentó aprovechar el envión anímico. Minutos después, Raúl Jiménez tuvo una oportunidad clarísima en un mano a mano, pero Kim Seunggyu reaccionó con una intervención determinante que mantuvo con vida a su selección.
El tramo final fue de máxima tensión. Corea del Sur adelantó líneas y obligó al Tri a sostener el resultado con orden y carácter. Allí apareció la figura del portero Rangel, que se transformó en protagonista absoluto con una atajada decisiva ante un remate de cabeza de Cho Gue-sung. No fue una sola intervención: el guardameta respondió con una doble reacción que terminó por asegurar el resultado.
Con este triunfo, México no solo aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final de la FIFA World Cup 2026, sino que también alcanzó una marca histórica ya que por primera vez, el conjunto tricolor suma dos victorias consecutivas en una Copa del Mundo, un registro que refleja el crecimiento competitivo del equipo en esta edición.
El equipo de Javier Aguirre ahora se prepara para un nuevo desafío en la siguiente fase, donde enfrentará a un tercer clasificado proveniente de los Grupos C, E, F, H o I. El duelo se disputará en el Estadio Ciudad de México el próximo 30 de junio, con la expectativa de mantener el impulso y seguir avanzando en el torneo.
México llega con confianza, resultados y una identidad cada vez más sólida en el momento más importante del campeonato.
