Golea México a Chequia y pasa como primero de grupo

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Por Daniel Sámano

Ante un Estadio Ciudad de México repleto y entregado antes del silbatazo inicial, la Selección Mexicana, de Javier Aguirre, derrotó 3-0 a Chequia para una fase de grupos perfecta con nueve puntos de nueve posibles.
No fue una victoria sencilla desde el arranque. Durante buena parte del primer tiempo, el encuentro se desarrolló bajo el guion que más convenía al conjunto europeo. Chequia apostó por un bloque compacto, con poco espacio entre líneas y una propuesta física que logró incomodar a los mexicanos. La circulación de balón del equipo local fue constante, pero sin la velocidad suficiente para generar desequilibrio.
Las ocasiones aparecieron a cuentagotas. Israel Reyes probó desde fuera del área, Jorge Sánchez intentó sorprender con sus incorporaciones al ataque y Julián Quiñones encontró algunos espacios cerca de la portería rival, aunque ninguno logró romper la igualdad antes del descanso.
La sensación en el estadio era que México necesitaba algo distinto para destrabar el partido. Esa respuesta llegó en el segundo tiempo.
Con una presión más agresiva y una postura mucho más ofensiva, el conjunto mexicano comenzó a empujar a Chequia hacia su propio campo. La recompensa apareció al minuto 55 en una acción inesperada. Mateo Chávez, habitual lateral izquierdo, apareció por el costado contrario para culminar una gran jugada colectiva. Luis Romo condujo con libertad y encontró el movimiento de Chávez, que definió con seguridad para abrir el marcador y desatar la celebración de más de 80 mil aficionados.
El gol transformó por completo el encuentro. México ganó confianza y empezó a encontrar espacios que no hubo durante la primera mitad. Apenas seis minutos después llegó el segundo golpe. Gilberto Mora, una de las grandes novedades en el once inicial, filtró un pase profundo que terminó en los pies de Julián Quiñones. Tras una serie de rebotes dentro del área, el delantero reaccionó más rápido que todos para empujar la pelota al fondo de la red.
Con la ventaja de dos goles, el partido quedó bajo control mexicano. Chequia intentó reaccionar, pero nunca encontró los argumentos para inquietar seriamente la portería defendida por Raúl Rangel.
La noche todavía guardaba uno de sus momentos más especiales. Al minuto 77, Javier Aguirre decidió realizar una sustitución que provocó una de las mayores ovaciones del torneo. Guillermo Ochoa ingresó al terreno de juego y disputó oficialmente su sexta Copa del Mundo. El histórico guardameta fue recibido entre aplausos y cánticos por parte de todo el estadio, que reconoció la trayectoria de uno de los futbolistas más importantes en la historia de la selección mexicana.
El cierre fue inmejorable. Ya en tiempo agregado, Álvaro Fidalgo apareció dentro del área para firmar el 3-0 definitivo con una definición precisa que terminó por sellar una noche redonda para los anfitriones.
Además de asegurar el liderato de su grupo, México estableció registros que nunca había conseguido en una Copa del Mundo. Es la primera ocasión en la que gana sus tres encuentros de la fase de grupos y también la primera vez desde 1970 que concluye esta ronda sin recibir un solo gol.
Con nueve puntos, siete goles a favor y una defensa impenetrable, la selección mexicana llegará a los dieciseisavos de final atravesando su mejor momento del torneo. Su próximo compromiso será nuevamente en el Estadio Ciudad de México el martes 30 de junio, donde enfrentará al tercer lugar de los grupos C, E, F, H o I en busca de seguir alimentando el sueño mundialista frente a su gente.
Chequia, por su parte, se despidió de la competición tras no encontrar respuestas ofensivas en un grupo que terminó por superar sus expectativas iniciales.

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