Por Daniel Sámano
La Federación Mexicana de Futbol hizo oficial el nombramiento de Rafael Márquez como director técnico del Tricolor, una decisión con la que da continuidad al proyecto deportivo iniciado en 2024 y pone punto final a la tercera etapa de Javier Aguirre al frente del representativo nacional.
El cambio estaba contemplado desde hace tiempo dentro de la planeación de la FMF. Cuando Márquez fue incorporado al cuerpo técnico de Aguirre como auxiliar, la intención era que adquiriera experiencia dentro de la estructura de la Selección y se preparara para asumir eventualmente la dirección técnica. Después de acompañar al equipo durante todo el proceso rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 y formar parte del trabajo realizado en el torneo, la Federación consideró que era el momento adecuado para entregarle el proyecto.
La designación fue anunciada por el comisionado de la FMF, Mikel Arriola, quien respaldó la decisión como parte de una transición planeada para mantener la estabilidad del combinado nacional y dar seguimiento al trabajo realizado durante el último ciclo mundialista. La intención del organismo es evitar un cambio radical después del Mundial y aprovechar el conocimiento que el exfutbolista adquirió durante los últimos meses trabajando de cerca con el plantel.
Rafael Márquez llega al banquillo nacional después de haber construido una carrera que lo convirtió en uno de los futbolistas más importantes en la historia del país. Con la camiseta de México disputó cinco Copas del Mundo, una marca histórica para el futbol mexicano, además de conquistar la Copa Confederaciones de 1999 y los títulos de la Copa Oro en 2003 y 2011.
Su trayectoria a nivel de clubes también respalda su llegada al cargo. Tras surgir de Atlas, emigró al futbol europeo con el AS Mónaco, donde ganó la liga francesa, y posteriormente vivió la etapa más exitosa de su carrera con el Barcelona. En el conjunto catalán levantó dos títulos de la UEFA Champions League, cuatro campeonatos de Liga, una Copa Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y tres Supercopas de España. Más adelante militó en New York Red Bulls y México donde conquistó además bicampeonato de Liga MX con León. Terminó su carrera como futbolista en el Hellas Verona, Italia.
Una vez retirado de las canchas, Márquez comenzó su preparación como entrenador. Su primera experiencia llegó en las categorías de formación antes de dirigir al Barça Atlètic, donde empezó a consolidar su carrera en los banquillos. Ese recorrido fue uno de los aspectos que llevaron a la Federación a integrarlo como auxiliar de Javier Aguirre en agosto de 2024, con la intención de involucrarlo de lleno en el proyecto de Selección Nacional.
Ahora asumirá un equipo que llega después de uno de los procesos más sólidos de los últimos años. Durante la gestión de Javier Aguirre, México disputó 37 partidos con un balance de 22 victorias, nueve empates y seis derrotas, además de conquistar la Concacaf Nations League 2024-2025 y la Copa Oro 2025, títulos que fortalecieron el proyecto antes de la Copa del Mundo.
En el Mundial de 2026, el Tricolor consiguió un hecho inédito al terminar la fase de grupos con paso perfecto, en la que sumó nueve puntos tras ganar sus tres encuentros. Posteriormente avanzó a los Octavos de Final y concluyó el torneo ubicado en la novena posición general, actuación que dejó sensaciones positivas pese a no alcanzar los cuartos de final.
La Federación Mexicana de Futbol también reconoció el trabajo realizado por Javier Aguirre y todo su cuerpo técnico, y destacó el compromiso y la identidad que lograron imprimir al equipo durante esta etapa. Ese legado será la base sobre la que trabajará Rafael Márquez, quien tendrá la responsabilidad de iniciar un nuevo ciclo mundialista con el objetivo de consolidar el recambio generacional, mantener la competitividad de la Selección y construir un equipo capaz de llegar con aspiraciones importantes a la Copa del Mundo de 2030.
