Por Daniel Sámano
Ocho años después de su última aparición en Copa Mundial FIFA, Colombia volvió con victoria merecida, aunque más sufrida de lo esperado, al derrotar 3-1 al difícil Uzbekistán en el Estadio Ciudad de México, en un encuentro en que fue superior gran parte de la noche, y se sobrepuso al batallador rival en cierre cargado de emociones.
El regreso colombiano estuvo apoyado por una multitud que convirtió las tribunas en extensión de Barranquilla. Entre cánticos y banderas amarillas, el equipo de Néstor Lorenzo respondió con un triunfo que lo coloca junto a Argentina como los únicos representantes sudamericanos que ganaron en la primera jornada del torneo.
El comienzo, sin embargo, estuvo lejos de ser brillante. Los primeros minutos fueron trabados, con constantes interrupciones y pocas aproximaciones a las áreas. Colombia monopolizaba el balón, pero se encontraba con un rival disciplinado que cerraba espacios y buscaba sorprender con transiciones rápidas por las bandas. El planteamiento del debutante Uzbekistán, dirigido por Fabio Cannavaro, dificultaba la circulación sudamericana.
La primera señal de peligro llegó a los 16 minutos. Jhon Arias encontró un espacio y se animó con un disparo de media distancia que pasó muy cerca del poste derecho. Aquella acción sirvió como punto de partida para que Colombia comenzara a crecer. James Rodríguez empezó a intervenir con mayor frecuencia y Luis Díaz se transformó en la principal amenaza por la banda izquierda.
Precisamente el atacante del Bayern de Múnich estuvo cerca de abrir el marcador pasada la media hora. Recibió un pase filtrado y definió cruzado de zurda, pero el balón se estrelló en el poste. Era el aviso de lo que estaba por venir. Con Arias y James conectando con facilidad, la defensa uzbeka empezó a sufrir.
La recompensa llegó al minuto 41. Luis Díaz desbordó por izquierda y puso un servicio preciso al corazón del área, donde apareció Daniel Muñoz. El lateral, convertido en delantero por un instante, se lanzó para puntear el balón y poner el 1-0, reflejo de la superioridad colombiana en la primera mitad.
El complemento parecía encaminado para los cafetaleros, pero Uzbekistán aprovechó la única oportunidad clara que había generado. Un cabezazo de Eldor Shomurodov complicó a Camilo Vargas, quien no pudo controlar el balón y dejó un rebote que Abbosbek Fayzullaev aprovechó para igualar el marcador a los 60 minutos.
La reacción colombiana fue inmediata. Cinco minutos después, Gustavo Puerta recuperó la pelota en campo rival y aceleró la transición. El balón llegó a los pies de Luis Díaz, quien definió con calidad pese a perder el equilibrio y devolvió la ventaja a los sudamericanos. El grito de gol fue también una liberación para una selección que había visto cómo se escapaba el control del partido.
Con el marcador a favor, Colombia cedió terreno y permitió que los asiáticos vivieran sus mejores minutos del encuentro. Akmal Mozgovoy tuvo una ocasión peligrosa con un disparo que pasó muy cerca del segundo palo y los «Lobos Blancos» comenzaron a creer en la remontada.
Pero cuando el partido entraba en sus últimos suspiros apareció el golpe definitivo. Juan Camilo «Cucho» Hernández luchó una pelota cerca de la línea lateral y sacó un centro medido que encontró la cabeza de Jáminton Campaz. El extremo selló el 3-1 y terminó por apagar la ilusión uzbeka.
Aún hubo tiempo para una última emoción, con un remate de Karimov que se estrelló en el travesaño. Fue el cierre perfecto para un encuentro intenso y para el esperado regreso de Colombia a una Copa del Mundo.
Los sudamericanos, ausentes en Catar 2022, celebraron su séptima participación mundialista con tres puntos que los dejan bien posicionados de cara a la segunda jornada, donde enfrentará a RD Congo. Uzbekistán, por su parte, continuará escribiendo su histórica primera aventura mundialista cuando se mida ante Portugal.
