Por Daniel Sámano
La paciencia tuvo premio para Ghana. Cuando el empate parecía inevitable y Panamá se relamía con la posibilidad de sumar un punto en su estreno mundialista, las Estrellas Negras encontraron una última oportunidad para quedarse con una victoria dramática de 1-0 en el Estadio Toronto, resultado con el que cerró la primera jornada del Grupo L de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La selección panameña fue la que tomó la iniciativa durante gran parte de la primera mitad. El equipo dirigido por Thomas Christiansen mostró intensidad y profundidad por las bandas, generando las ocasiones más claras ante una Ghana que sufrió para encontrar respuestas. Desde los primeros minutos, Cecilio Waterman se convirtió en una amenaza constante y obligó a Lawrence Zigi a intervenir con una gran atajada tras un servicio enviado desde la derecha.
El dominio canalero se mantuvo con el paso de los minutos y el guardameta ghanés volvió a ser determinante. Antes del descanso, y ya resentido físicamente, Zigi salió con decisión para cortar un avance profundo de Waterman. El despeje terminó en los pies del defensor Jiovany Ramos, quien intentó sorprender desde fuera del área, aunque su disparo careció de dirección. Esa fue la última intervención del arquero africano antes de abandonar el partido por molestias, dejando su lugar a Benjamin Asare.
La historia cambió tras el descanso. Ghana adelantó líneas y comenzó a tener mayor presencia en campo rival. El zaguero Adjetey estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de cabeza, pero Orlando Mosquera respondió con seguridad para mantener la igualdad.
La entrada de Brandon Thomas-Asante fue un punto de inflexión. El atacante aportó velocidad y movilidad en los metros finales, y en una de sus primeras intervenciones habilitó a Jordan Ayew, quien estuvo a centímetros de marcar. Sin embargo, nuevamente apareció Jiovany Ramos con una barrida providencial para evitar el tanto africano.
Con el paso de los minutos, Antoine Semenyo tomó protagonismo y encontró en Thomas-Asante a un socio ideal para romper la resistencia panameña. Mientras el conjunto centroamericano comenzaba a resentir desgaste físico, Ghana se mostró cada vez más peligrosa y apostó por encontrar el golpe definitivo.
Ese momento llegó cuando el reloj se acercaba al final. Thomas-Asante desbordó por el sector izquierdo, dejó atrás a su marcador y puso un servicio preciso al corazón del área. Allí apareció el joven Caleb Yirenkyi para empujar el balón a la red y provocar la explosión de alegría de los aficionados ghaneses presentes en Toronto. Un gol agónico que terminó premiando la insistencia del conjunto africano y castigando a una Panamá que había sido superior durante buena parte del encuentro, pero que se quedó sin puntos.
Además del triunfo, el encuentro dejó una marca especial para Carlos Queiroz. El experimentado estratega se convirtió apenas en el segundo entrenador en dirigir selecciones en cinco Copas Mundiales consecutivas. Tras sus participaciones con Portugal en Sudáfrica 2010 y con Irán en Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, ahora suma una nueva presencia mundialista al frente de Ghana, igualando una hazaña que únicamente había conseguido Bora Milutinovic.
